Revisión de traducciones con IA
Usted tradujo con IA — una decisión razonable. Antes de que salga al público o llegue a un regulador, un especialista humano verifica cada frase, corrige lo que está mal y aprueba el resultado.
Usar IA para traducir fue la parte razonable
ChatGPT, DeepL y otras herramientas de IA producen traducciones en segundos, casi sin costo, y el resultado se lee bien. Como primer borrador, es una decisión racional, y no vamos a fingir lo contrario.
El riesgo empieza en el paso siguiente: publicar o presentar ese resultado sin que nadie cualificado lo lea. La traducción con IA falla de una manera concreta e incómoda: sus errores son fluidos. Un “no” que desaparece. Una condición de garantía que quedó invertida. Un término técnico reemplazado por un vecino plausible. Un detalle que el modelo sencillamente inventó. Nada parece incorrecto, porque leerse mal es exactamente lo que estos sistemas están entrenados para evitar. Si nadie en su equipo lee el idioma de destino, está publicando un texto que ningún humano ha verificado de verdad.
La revisión de traducciones con IA cierra esa brecha. Usted trae el resultado de la IA; un especialista lo verifica contra su original, lo corrige y pone su nombre en el resultado.
Qué cubre la revisión
- Verificación frase por frase contra el original — no una lectura de fluidez; cada segmento se compara con lo que usted realmente escribió
- Errores de significado — omisiones, añadidos, inversiones y contenido alucinado, los fallos característicos de la traducción con LLM
- Terminología — los términos de su producto y su sector corregidos a la forma aprobada, y mantenidos coherentes en todo el documento
- Cifras, unidades y nombres — verificados uno por uno, porque los modelos los transcriben con seguridad y, a veces, mal
- Registro y adecuación al mercado — el texto ajustado a cómo escribe realmente su sector en ese idioma
Los revisores son hablantes nativos del idioma de destino, provenientes de nuestros grupos de práctica sectoriales: el contenido médico va a lingüistas de ciencias de la vida, el manual de maquinaria a ingenieros. Cada archivo revisado recibe después una segunda verificación independiente, nuestro estándar desde 2005.
La responsabilidad es el producto
Lo que usted realmente compra no son correcciones — es responsabilidad. Una herramienta de IA no puede responder por su resultado; un profesional sí. Tras la revisión recibe los archivos corregidos, un informe en lenguaje claro de lo que se encontró y la aprobación de un revisor cualificado e identificado que declara que la traducción es exacta y apta para su propósito. Esa aprobación es lo que usted muestra a un regulador, a un organismo notificado, a un tribunal o a su propio sistema de calidad cuando alguien pregunta quién verificó la traducción.
Rescate puntual o flujo de trabajo permanente
Algunos clientes acuden una sola vez, antes de una presentación crítica. Otros convierten la revisión en un paso fijo: sus equipos siguen redactando con IA, y cada publicación pasa primero por verificación humana, contra una base terminológica que crece con cada ronda. Ambos funcionan. Envíenos el original y el resultado de la IA, y tendrá una cotización fija — y una evaluación honesta de la calidad del resultado — en 24 horas, en más de 30 idiomas.
Preguntas frecuentes
La traducción de la IA se lee perfecta. ¿Por qué revisarla?
Porque la fluidez es exactamente lo que la IA hace bien — incluso cuando el contenido está mal. Los errores de traducción de los LLM son fluidos: un matiz omitido, una condición invertida, un término técnico plausible pero incorrecto, o un detalle inventado. Si usted no puede leer el idioma de destino, no puede distinguir una gran traducción de un error dicho con seguridad. Un especialista sí puede.
¿Es más barato que traducir desde cero?
Normalmente sí — cuando el resultado de la IA es razonablemente bueno, el revisor corrige en lugar de reescribir. Primero evaluamos una muestra y le decimos con honestidad en qué situación está, con una cotización fija en 24 horas en cualquier caso. Si retraducir saliera más barato, se lo decimos antes de que gaste nada.
¿Qué recibimos al final?
Los archivos corregidos, un resumen de lo que se encontró y se arregló, y una aprobación: un revisor cualificado, con nombre y apellido, que confirma que la traducción es exacta y apta para su propósito. Para contenido regulado, eso le da un paso de verificación humana documentado para sus registros.
¿Puede convertirse en un flujo de trabajo permanente en lugar de un rescate puntual?
Sí, y ahí es donde mejor funciona. Usted sigue generando borradores con sus herramientas de IA; nosotros revisamos antes de cada publicación, trabajando con una base terminológica que construimos a partir de su contenido. Con el tiempo, las revisiones se aceleran porque su terminología y las correcciones anteriores se acumulan.