Traducción de documentos legales
Registros corporativos, políticas de cumplimiento, presentaciones regulatorias y términos de servicio — traducidos por lingüistas con formación jurídica, revisados de forma independiente y tratados bajo estricta confidencialidad.
Un solo equipo legal, muchos tipos de documento
La “traducción legal” abarca mucho más que contratos. Una empresa que opera entre fronteras genera un flujo constante de documentos donde la redacción jurídica pesa: escrituras de constitución de una nueva filial, un código de conducta que debe ser exigible en todas las oficinas, una política de privacidad que tiene que decir lo mismo en ocho idiomas, una presentación con plazo ante un regulador extranjero.
Cada uno tiene sus propias convenciones. Un poder notarial sigue fórmulas rígidas que el notario del país de destino espera encontrar. Una política de cumplimiento tiene que resistir un conflicto laboral. Los términos de servicio los leen los consumidores, pero los ponen a prueba los tribunales. Nuestro grupo de práctica legal — lingüistas nativos con formación jurídica — asigna el traductor según el tipo de documento, y un segundo lingüista independiente revisa cada archivo.
Qué traducimos
- Documentos corporativos y de gobernanza — estatutos sociales, reglamentos internos, actas de directorio, resoluciones de accionistas, poderes notariales
- Políticas de cumplimiento — códigos de conducta, políticas antisoborno y anticorrupción, procedimientos de denuncia, políticas de sanciones
- Presentaciones regulatorias y correspondencia — escritos, respuestas a autoridades, leyes extranjeras e informes periciales necesarios para prepararlos
- Textos legales de cara al público — términos de servicio, políticas de privacidad, avisos de cookies, licencias de usuario final (EULA)
- Certificados y registros oficiales — cuando la autoridad receptora tiene requisitos formales, preparamos la traducción en la forma que ese país acepta
Precisión que resiste el escrutinio
Los documentos legales se leen dos veces: una, por quien los solicitó; y otra — años después, palabra por palabra — por alguien que busca una debilidad. Traducimos para esa segunda lectura.
Tres hábitos marcan la diferencia. Primero, el control terminológico: nombres de las partes, tipos de entidad, términos definidos y referencias legales entran en una base terminológica antes de comenzar, de modo que se traducen de forma idéntica en todos los documentos del conjunto. Segundo, una revisión independiente por un segundo lingüista jurídico en cada archivo — no un muestreo, una pasada completa. Tercero, control de calidad de los detalles que tienen peso legal pero escapan a una lectura superficial: fechas, importes, numeración de cláusulas, referencias cruzadas.
Cuando un documento cita una ley o una institución sin equivalente en el país de destino, lo decimos: traducimos el concepto y conservamos la referencia original, en lugar de inventar un falso equivalente que se lee bien y confunde.
Dónde encajan las máquinas — y dónde se detienen
Usamos memoria de traducción en todas las cuentas legales, de modo que los documentos recurrentes — la actualización anual de una política, el poder notarial estándar — se cotizan sobre lo que realmente cambió, no se retraducen desde cero. Para grandes conjuntos de documentos internos donde la velocidad importa más que el pulido, la traducción automática con posedición humana puede ser la opción correcta, y se lo diremos en la cotización.
Pero para todo lo que se presenta, se firma, se publica o es exigible, los humanos traducen desde el principio y un segundo especialista lo aprueba. Un documento legal es una promesa por escrito; una conjetura estadísticamente plausible no es una promesa.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipos de documentos legales traducen?
Documentos corporativos como estatutos sociales, actas de directorio y poderes notariales; material de cumplimiento como códigos de conducta y políticas antisoborno; presentaciones regulatorias; y textos legales de cara al público como términos de servicio y políticas de privacidad. Los contratos y los documentos de litigios tienen sus propios equipos dedicados.
¿Los tribunales y las autoridades aceptarán sus traducciones?
Las reglas de aceptación varían según el país: algunos exigen un traductor jurado, otros una declaración notarizada, otros aceptan una traducción profesional estándar. Díganos adónde va el documento y lo preparamos en la forma que ese tribunal o autoridad acepta, indicándole con claridad cuándo se necesita una formalidad local.
¿Pueden manejar un lote mixto de documentos con fecha límite?
Sí. Repartimos el lote entre especialistas según el tipo de documento, trabajamos todo con una base terminológica compartida para que nombres y términos se mantengan coherentes, y organizamos la entrega en función de su plazo. Recibe una cotización fija con fecha de entrega en 24 horas.
¿Cómo se maneja la confidencialidad?
Cada lingüista firma un acuerdo de confidencialidad antes de tocar archivos de clientes, y el acceso se restringe al equipo asignado. Con gusto firmamos primero su propio NDA — una práctica que mantenemos con clientes corporativos desde 2005.